California golpea la mesa y prohibirá la venta de autos con motor a combustión a partir de 2035

El estado norteamericano señaló que todos los autos nuevos deberán ser eléctricos o no generar emisiones de carbono en 15 años más.

La batalla de los autos eléctricos dio un enorme golpe. California, uno de los estados que encabeza la batalla contra el calentamiento global y el cambio climático anunció que a partir de 2035 dejará de comercializar vehículos a combustión. Con la firma de Gavin Newsom, gobernador de California, se estableció mediante una orden ejecutiva que en 15 años estará prohibida la venta de autos movidos por combustibles fósiles.

Desde esa fecha, todos los autos nuevos deberán ser eléctricos o no generar emisiones de carbono (ser neutrales). De esta manera, los fabricantes tendrán tiempo para asegurarse de que los vehículos de mayor envergadura cumplan también con esos requisitos.

“Por demasiadas décadas hemos permitido que los autos contaminen el aire que nuestros niños y familias respiran”, dijo Newsom, agregando que “se merecen un auto que no le provoque asma a sus niños. Nuestros autos no deberían empeorar los incendios forestales y crear más días en los que el aire esté lleno de humo”.

De todas maneras, la regulación no prohibirá el uso de autos motorizados por combustión interna previo a esa fecha límite y tampoco impedirá que los residentes compren autos fuera de la jurisdicción y los usen en ella.

Entre las razones que esgrime el gobernador Newsom, destacó los beneficios ambientales y económicos que generan los autos eléctricos. Así, usó de ejemplo a Tesla, que tiene una de sus plantas en el estado y destacó que Ford haya comenzado a producir vehículos eléctricos.

La reacción en Chile

La organización binacional Chile California Council, con base en San Francisco (California), ente que busca promover relaciones mutuamente beneficiosas y el intercambio de conocimientos entre Chile y California en los sectores público y privado, mostró su satisfacción respecto de la medida y cómo ello podría generar efectos en otros países, entre ellos Chile.

Rafael Friedmann, presidente del Consejo Chile California, precisó que “aplaudo la orden ejecutiva del gobernador del Estado de California, Gavin Newsom, que prohíbe la venta en California de vehículos con motores de combustión interna a partir del año 2035. Su acción muestra mucha visión y valentía y dará el impulso para la transformación del sector transporte que necesitamos si queremos resolver el desafío del cambio climático”.

Agregó que “la medida es un mensaje claro de que California, que concentra cerca del 10% del mercado de vehículos en EE.UU., ya no tolerará ni aceptará las externalidades que los combustibles fósiles causan a la sociedad y la naturaleza; poniéndonos en un camino claro hacia un futuro sostenible. Dado el impacto que tiene California tanto en EE.UU. como otros mercados mundiales, espero que pronto muchos otros emulen esta acción. Los fabricantes de vehículos tendrán que adaptarse si quieren seguir en el negocio. Los vehículos eléctricos son mucho mejores para transportarse, tienen un rendimiento mejor (aceleración, estabilidad, menores costos de operación y mantenimiento), reducen el gasto de recursos (menos partes, menos uso de combustibles no-renovables), y reducen significativamente los impactos a la salud humana y la naturaleza. Sospecho que mucho antes del 2035 los mismos consumidores van a preferir vehículos eléctricos”.

En cuanto a los efectos que pueda tener en otros mercados, Friedmann precisó que “otros países, como Chile, harían bien en replicar esta acción y solo invertir a futuro en la infraestructura que apoya estos cambios necesarios para la sobrevivencia de los humanos, sus sociedades y la naturaleza que nos da sustento. Este tipo de medidas además, ofrece oportunidades importantes de empleo y una sociedad y economía más justa y resiliente”.

Fuente: LATERCERA

CONAF participa en reunión anual del Chile-California Council

Es la primera vez que la Corporación Nacional Forestal asiste a este encuentro, donde se destacó el trabajo en prevención de incendios forestale que impulsa junto a esta organización binacional.

Teniendo como tema central el rol en acciones de conservación y protección de los ecosistemas terrestres y marítimos, se desarrolló la reunión anual 2020 del Chile-California Council (CCC), organización sin fines de lucro binacional con sede en San Francisco, California, Estados Unidos, que promueve relaciones beneficiosas y el intercambio de conocimientos entre Chile y el estado de California. La actividad contó con la participación de la Corporación Nacional Forestal, a través de la Gerencia de Protección contra Incendios Forestales (GEPRIF).

Durante el encuentro realizado en forma online, se abordaron las actividades y proyecciones para el próximo periodo de trabajo y CONAF participó por primera vez, gracias a la labor que ha desarrollado la Gerencia de Protección contra Incendios Forestales desde el año 2014, cooperando con esta organización binacional y con sus pares californianos del Departamento Forestal y Protección contra Incendios de California-Cal Fire y la Oficina de Servicios de Emergencia del Gobernador de California (Cal OES).

En este ámbito destaca el respaldo de Chile-California Council para concretar giras técnicas de profesionales expertos en prevención de incendios forestales de CONAF a California, el Seminario Internacional de Prevención de Incendios Forestales en la Interfaz Urbano Forestal en un Escenario de Cambio Climático y la realización del Taller de Capacitación para la Comunicación de Crisis por Incendios Forestales.

Esta fructífera colaboración binacional se proyecta continuarla en el próximo periodo, conforme a los lineamientos presentados el pasado mes de marzo en la reunión sostenida en Sacramento, California, por Patricio Sanhueza, de GEPRIF, y por los representantes de Cal Fire, Cal OES y Matías Alcalde, del Consejo Chile California.

En esta novena reunión anual del Chile-California Council (CCC), asistieron 28 consejeros, altas autoridades y representantes de diferentes agencias gubernamentales y ministerios de Chile y California. Por parte del Gobierno chileno, el encuentro contó con las intervenciones del ministro y subsecretario del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Andrés Couve y Carolina Torrealba, respectivamente; de la ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt; del subsecretario (s) del Ministerio de Relaciones Exteriores, embajador Raúl Fernández; de la jefa de Relaciones Internacionales del Ministerio de Energía, Javiera Aldunate; de la directora ejecutiva de Start-Up Chile, Ángeles Romo; y del director de Energía, Ciencia, Tecnología e Innovación (DECYTI) del Ministerio de Relaciones Exteriores, Jorge Iglesias.

En nombre del Gobierno de California, hablaron la vicegobernadora, Eleni Kounalakis; el comisionado de Energía, Andrew McAllister; el secretario de Recursos Naturales, Wade Crowfoot; y la directora adjunta del Consejo de Protección Oceánica, Jenn Eckerle.

Por último, destacó la participación del embajador de Chile en Estados Unidos, Alfonso Silva, y del encargado de Asuntos de la Embajada de Estados Unidos en Chile, Lawrence Petroni, quienes expresaron su apoyo a la organización.

Como parte de una visión de futuro, el embajador Raúl Fernández, subsecretario (s) del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, indicó que el memorando de entendimiento firmado entre el Gobierno de Chile y California seguirá siendo un impulso a su asociación en el campo de la tecnología, energía limpia, océano y conservación y desastres naturales, siendo una plataforma clave para la transferencia de conocimiento científico tecnológico que conecta a las personas entre ambos territorios, subrayando el trabajo desarrollado en materia de prevención de incendios forestales, conservación ambiental y adaptación al cambio climático.

Esta fructífera colaboración binacional se proyecta continuarla en el próximo periodo, conforme a los lineamientos presentados el pasado mes de marzo en la reunión sostenida en Sacramento, California.

 

Fuente: conaf.cl

Mellizos transhemisféricos

“Chile es como California hace 60 años”. La clásica expresión que se escucha de un californiano de ese rango etario cuando viaja por Chile. Y sí, tiene toda la razón. Actualmente, Chile tiene aproximadamente la mitad de la población de California, y hace 60 años California tenía la población actual de Chile. Esa expresión ilustra muy bien nuestro nivel de ocupación y expansión demográfica sobre el territorio, donde Chile aún cuenta con esa pristinidad que California tenía hace 60 años.

Lo anterior resulta especial a la hora de pronosticar hacia dónde irá nuestro crecimiento demográfico y los desafíos en el camino. Para anticiparnos, aprender de los aciertos y desaciertos, y poner en práctica lo mejor de dichas experiencias. En esa lógica, ¿dónde crecería Chile demográficamente por los próximos 60 años, mirando cómo fue el crecimiento en California? ¿Hemos planificado nuestro territorio visualizando (mínimo) 60 años hacia delante?

Chile y California son mellizos transhemisféricos: ambos cuentan con un largo cordón montañoso, cuyas nieves y glaciares drenan sobre valles fértiles, que desembocan en el Océano Pacífico. Comparten las grandes bondades de su similar geografía -larga, angosta y abundante en territorio marítimo- como también los mismos desafíos que presenta un mundo cambiante a velocidades muy altas. En un escenario de crisis climática y social sin precedentes. Bajo esta premisa, las posibilidades de una agenda nutrida en transferencia de conocomientos resulta altamente relevante.

El Consejo Chile California (CCC – Chile California Council) es una organización sin fines de lucro creada en 2011, establecida en San Francisco, California, que cuenta con el apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, bajo la Dirección de Energía, Ciencia, Tecnología e Innovación (DECYTI). La organización existe justamente para esos fines: facilitar la transferencia de conocimiento para el sector público y privado, con una agenda orientada hacia los procesos transformacionales mediante el intercambio de experiencias relacionadas. Es una configuración innovadora y neutral, que permite amplificar el acercamiento y trabajo conjunto entre el sector público y privado. Permite abrir puertas que no se lograrían abrir de otras formas convencionales. Por un lado -y gracias a los consejeros del CCC-, el gobierno logra incrementar su permeabilidad hacia el sector privado y sociedad civil. Viceversa, y gracias al apoyo del gobierno de Chile, el CCC también logra una mayor incidencia en el sector público, aportando con conocimiento y experiencias de valor para la toma de decisiones.

La configuración anterior logra una alta capacidad de convocatoria que permite conectar a un público transversal. Posibilita la realización de encuentros involucrando al sector pùblico y privado, que permiten abrir discusiones y puntos de vista para facilitar los procesos de transformación, y así catalizar avances a mayor velocidad.

Literalmente, Chile y California se necesitan el uno al otro para tener una visión completa del Universo. Esos 60 años de diferencia se reflejan -además de en el territorio- en la madurez de como sociedad trabajamos juntos. La política pública que ha desarrollado California en temas de agua, zona costera, parques nacionales, políticas climáticas, energéticas y agrícolas, tienen una lógica de construcción desde el conflicto a la resolución. Son políticas públicas que han sido posibles de implementar porque vienen acompañadas de procesos sociales capaces de integrar a todas las visiones, y generar consensos en la construcción colectiva. En esos temas, la historia se repite para Chile, dada la similitud geográfica. En cómo se logra administrar desde la sensación de abundancia a la de escasez. Por lo tanto, se pueden evitar conflictos aprendiendo de las experiencias de California, sobre todo en materias de recursos naturales.

California se destaca a nivel mundial con casos concretos de resoluciones provenientes de conflictos, madurando formas excepcionales para construir consensos. Se ha destacado por políticas que han probado funcionar a lo largo del tiempo, construidas en base científica, y diseñadas desde una mirada “bottom-up”, con un trabajo territorial digno de estudiar.

Para Chile se hace especialmente relevante la transferencia de conocimiento desde California, en lo que se refiere al territorio y su planificación, al manejo de recursos naturales y su vinculación hacia el bienestar de las personas. Son 60 años de historia para aprender y anticipar.

Fuente: LATERCERA

Foco en la costa: conectando Chile y California

En el Pabellón de Chile de la COP25 en Madrid, España, el miércoles 4 de diciembre se realizó el conversatorio: “Foco en la Costa: Conectando Chile y California”, organizado por el Chile California Council. El objetivo fue el de impulsar el proceso científico y social necesario, para el diseño de políticas públicas efectivas en pos del desarrollo sustentable de la Zona Costera de Chile, la más afectada frente al cambio climático. El evento contó con la participación del ministro de Ciencia, Andrés Couve, y un panel de expertos científicos de la zona costera de Chile. Inspirados por el ejemplo de California, que hace más de 10 años impulsó el exitoso Marine Life Protected Act que culminó con una red de Áreas Marinas Protegidas a lo largo de toda su costa, se enfatizó la urgencia con que se debe abordar este complejo desafío en Chile.

El panel de expertos estuvo compuesto por Dr. Patricio Winckler, profesor e investigador de la Universidad de Valparaíso y CIGIDEN, Rodrigo Cienfuegos, Director e investigador en CIGIDEN y Observatorio de la Costa, Dra. Carolina Martínez, geógrafa e investigadora en CIGIDEN y Observatorio de la Costa, Carolina Jarpa, Consultant Universidad Austral – Observatorio de la Costa, y Jacqueline Peters, Comité Ambiental Algarrobo, y Matías Alcalde, Representante ante el Chile California Council.

El Ministro de Ciencia, Andrés Couve, agradeció el honor de abrir el panel y destacó que junto con el desafío del cambio climático existe el aún mayor desafío de fortalecimiento de la democracia. En este sentido, destacó el objetivo de este panel pues representa un esfuerzo por enfrentar el cambio climático junto a las comunidades locales, involucrando a distintos sectores a nivel internacional, academia, gobiernos locales, y sociedad civil. Luego destacó los enormes desafíos que enfrenta el borde costero en términos de los impactos del cambio climático, e hizo un llamado a no paralizarnos sino que a buscar soluciones de manera conjunta. Concluyó enfatizando que el rol del Ministerio es el de promover la aplicación del conocimiento desarrollado por la comunidad científica para el bienestar de la población, a través de un trabajo sistemático de la mano con los científicos y tomadores de decisión.

Matías Alcalde tomó la palabra para referirse a la misión de Chile California Council en el marco del impacto del cambio climático en la costa de Chile, que es la de facilitar procesos transformacionales que fomenten acciones concretas y colaborativas. Destacó las oportunidades existentes entre Chile y California – mellizos trans-hemisféricos y regiones costeras por naturaleza – de intercambiar experiencias exitosas en políticas públicas para el desarrollo de modelos sustentables. Destacó el modelo de California para la zona costera, señalando desde el lado marino el Marine Life Protected Act (MLPA): “El MLPA es un proceso social público privado, que se desarrolla por alrededor de 6 años, y culmina con la creación de una red de áreas marinas protegidas a lo largo de toda la costa de California. Tras 10 años de implementadas,  ya cuentan con datos respaldados en ciencia de cómo éstas áreas han beneficiado a la recuperación de ecosistemas marinos, y cómo también han beneficiado a las economías provenientes de pesquerías costeras. Chile tiene una gran oportunidad para construir políticas públicas con bases sólidas que favorezcan diseños resilientes para los cambios que estamos observando.”

Desde distintas miradas expertas hacia el desarrollo del borde costero, los integrantes del panel presentaron datos y estudios científicos, reflexiones y propuestas, en pos de un futuro manejo integrado de la zona costera, que permita a Chile combatir y adaptarse a los impactos del cambio climático.

Patricio Winckler presentó nuevos hallazgos sobre los impactos del cambio climático en la zona costera. Utilizando un escenario de emisiones de 8.5 (Trayectorias de Concentración Representativa o Representative Concentration Pathways, RCP), Winckler analizó los impactos de vientos, olas, tormentas costeras y cambios en el nivel del mar en la erosión costera, humedales y puertos. Los resultados muestran que las tormentas costeras han aumentado en frecuencia e intensidad en los últimos 35 años, tendencia que continuará. Lo anterior, sumado al aumento proyectado del nivel del mar y un retroceso de 5 a 25 metros de linea de playa, implicarán mayores inundaciones y daños importantes en infraestructura y su población durante los próximos 30 años.

Rodrigo Cienfuegos presentó resultados de investigaciones que ponen en evidencia el alto nivel de riesgo en que se encuentra una gran parte de nuestra infraestructura y asentamientos humanos costeros. Destacó la importancia de incorporar la infraestructura verde (incluyendo la restauración de ecosistemas naturales como dunas y humedales) al diseño de políticas públicas, pues está demostrado que “cuando protegemos a la naturaleza, la naturaleza también nos protege”. Concluyó con un llamado a discutir como sociedad sobre el nivel de riesgo que estamos dispuestos a aceptar como sociedad, utilizando como insumos los nuevos hallazgos que la ciencia está siendo capaz de entregar, que reflejan en ciertas zonas, construcciones que se acercan al 100% de niveles de riesgo de sufrir impactos por eventos naturales extremos.

Carolina Martínez presentó evidencias sobre los efectos antrópicos en la costa de Chile que, sumados a la vulnerabilidad natural de Chile a los cambios tectónicos y al cambio climático, han aumentado la erosión, degradación y riesgos en la zona costera. Destacó que la actual Política Nacional para el Uso del Borde Costero se encuentra obsoleta y requiere urgentes modificaciones, en particular la introducción del concepto de Zona Costera en reemplazo del concepto de Borde Costero, ya que este último deja fuera a sistemas dunares y humedales costeros. Luego presentó el Observatorio de la Costa, una plataforma científica y técnica que busca proveer insumos claves para las discusiones legislativas y regulatorias de la zona costera. Concluyó presentando algunas acciones en curso hacia una gestión integrada de la zona costera en Chile.

Carolina Jarpa presentó una contextualización general del estado de humedales costeros en Chile, y explicó la importancia de sus funciones ecológicas como primera línea de protección frente al cambio, refugios de biodiversidad, captura de carbono, y buffer para la erosión costera y el aumento en el nivel del mar. Enfatizó la afectación hídrica que están sufriendo parte importante de humedales costeros en Chile, y destacó la nueva Ley de protección de humedales urbanos, con la esperanza de que pronto contemos con leyes para humedales costeros y otros de igual importancia.

Jacqueline Peters presentó su visión como dirigente del Comité ambiental de Algarrobo, una asociación de voluntarios enfocados en la protección del medio ambiente y en educar a la comunidad. Destacó que formar parte del Observatorio de la Costa ha sido un proceso muy importante de aprendizaje, y que la educación es una herramienta de cambio social. Describió las áreas de acción del Comité, y el trabajo que realizan a través de una red colaborativa con instituciones y fundaciones, y con un fuerte énfasis en participación ciudadana. Concluyó diciendo que “confiamos en que esta crisis ambiental nos de la consciencia y el amor necesario para equilibrar nuestro nivel de inteligencia, y dejemos de pensar que por sólo pensar somos dueños del mundo. Un mensaje que viene desde una pequeña bahía al sur del mundo, un lugar donde los ciudadanos nos reconocemos como hijos de la tierra, y nos organizamos para protegerla.”

Matías Alcalde hizo un llamado urgente a llevar el foco de la protección del océano hacia la zona costera, haciendo énfasis en los beneficios sociales que conlleva. Además de la mejora económica en las pesquerías, impacta positivamente al turismo y a preservar los usos tradicionales de comunidades costeras. “Las primeras líneas siempre serán primeras líneas, lo importante es dónde se fijan. La zona costera comprende una primera franja terrestre natural, clave para la protección de los asentamientos humanos y para el equilibrio de los ecosistemas marino-terrestres. Además, son el lugar de bienestar de las personas, y los estamos perdiendo a diario.”

Al finalizar el panel, en un escenario internacional como COP25, se plantea la visión de protección costera con un potencial de expandirse en todo el corredor Pacífico, desde Chile a California, creando sinergias regionales para la conservación de la zona costera y su gente, exportando modelos ya probados como se realizó en California. Para ello, la única forma de sacar el trabajo adelante es que Chile haga inicio de un proceso social sistemático, de juntar a todos los actores y usuarios de la zona costera, sobre una base científica, a conversar para luego avanzar con prototipos iniciales.

Fuente: Ladera Sur

Ladera Sur viajará a conferencia de intercambio para la conservación en California

Entre el 20 y el 24 de octubre, nuestro director, Martín del Río, viajará en representación de Ladera Sur a la tercera conferencia anual de intercambio para la conservación entre Chile y California, en Estados Unidos. En esta ocasión, el foco principal de la discusión será sobre la protección marina y de la costa, y se espera la presencia de más de 30 líderes en conservación de nuestro país.

Desde este domingo 20 al 24 de octubre, empezará la tercera conferencia anual de intercambio para la conservación entre Chile y California (organizado por Chile California Conservation Exchange – CCCX). En esta ocasión el foco estará en ayudar a construir leyes, mejores prácticas e instituciones más sólidas para la conservación y protección del medio ambiente marino y las tierras públicas y privadas, entre otras actividades.

Para lograr el objetivo expondrán distintos exponentes de conservación en Chile y el mundo. Entre ellos, nuestro director Martín del Río, quien expondrá sobre Ladera Sur y su labor en la comunicación de la urgencia de la crisis climática.

Se esperan más de 30 expositores chilenos. Entre ellos, Matías Alcalde, director ejecutivo de Chile California Council; Juan Esteban Buttazzoni, cofundador y director de la Fundación Rompientes; Francisco Chahuán, Senador de la Región de Valparaíso;Ximena Órdenes, Senadora de la Región de Aysén; Laura Cussen, del Departamento de Áreas Protegidas del Ministerio de Medio Ambiente; y Taryn Fuente-Catillo, científica de conservación y biogeógrafa; entre muchos más.

©Eduardo Palma
©Eduardo Palma

Sobre los organizadores, Chile California Conservation Exchange – CCCX nace del notable parecido y simetría entre ambos lugares y de los  innumerables esfuerzos paralelos en celebrar, proteger y restaurar sus paisajes de norte a sur.

“Con un creciente sentido de urgencia, es inevitable que el foco de las colaboraciones gire también hacia la crisis climática, donde esfuerzos conjuntos han enriquecido el intercambio. En diciembre de este año, Chile será anfitrión de la COP25, lo que transforma esta conferencia en una oportuna instancia previa. Esperamos echar a andar nuevas ideas y generar un renovado sentido de compromiso para los venideros desafíos que nos permitan salvar nuestro planeta”, comentan desde Chile California Conservation Exchange – CCCX.

**¡Atentos a nuestras redes sociales! Estaremos publicando novedades sobre nuestra visita.

Fuente: Ladera Sur

Cambio Climático: ¿Quien se ha llevado mi queso?

«¿Quién se ha llevado mi queso?» Es un libro corto de Spencer Johnson, para todas las edades, que a través de una metáfora hace la analogía perfecta para describir los procesos que hoy vive la humanidad. Para el que no lo ha leído, trata de una comunidad de ratones que deciden explorar nuevos horizontes, porque su queso empezó a cambiar. La comunidad se dividió porque algunos ratones decidieron quedarse en su situación de costumbre y no creían en la necesidad de explorar. Decían que su queso era abundante y no entendían a los ratones exploradores que comenzaron a buscar otras alternativas. Pero el queso se empezó a descomponer, hasta que un día se acabó.

Los ratones reacios que no se habían movido, vencieron su orgullo y fueron a ver en qué estaban los ratones exploradores. Al encontrarlos, jamás pensaron lo que verían. Los ratones exploradores habían descubrieron otro queso, distinto al anterior pero aparentemente mucho más sabroso. Se veían felices, adaptados a las nuevas condiciones. Habían transformado su manera de tratar a este queso nuevo para que no les volviera a ocurrir lo mismo. Vivían con un sentido de comunidad y colaboración mucho mayor que antes, y con la conciencia de que ese queso no era infinito, de manera que siempre exploraban otras opciones de respaldo. Debían racionar y procurar encontrar formas para que no se acabe el queso para los futuros ratoncitos, como les sucedió con el queso original.

Este simple ejemplo ilustra de buena forma cómo la humanidad actualmente se está relacionando con su propio queso: el planeta. Nos está ocurriendo lo mismo que a la comunidad de ratones. Hay algunos exploradores convencidos de que el tratamiento del planeta – como se ha hecho el último siglo – no es el camino. Más aún, que nos lleva a la destrucción y escasez. Otros no lo creen.

Todo tiene su capacidad de carga y de entrega en períodos determinados de tiempo. Pareciera ser que al planeta se le ha pedido mucho en tiempos cortos, y a estas velocidades no logra ir recuperando esas demandas. Por lo tanto, estamos pasando de una sensación de abundancia a una histórica situación de escasez, con una fuerte oposición a creerlo, a transformarse y a salir de la zona de costumbre. Frente a este escenario – al igual que los ratones – la humanidad se encuentra dividida.

¿Habrá alguna sola causa en la historia que nos una a todos? Uno pensaría que el cambio climático podría ser esa causa, sin colores políticos, pues se habla de ciencia y problemas que nos afectan a todos. Dados los hechos, que además de ser respaldados por la ciencia, son visibles a simple vista.

Tuve el honor de sumarme a la delegación de Chile la semana pasada en Nueva York. Entre varios importantes acontecimientos, se anunciaron los últimos reportes científicos del IPCC, organismo oficial de las Naciones Unidas. El reporte IPCC fue realizado por numerosas academias científicas del más alto prestigio mundial que presentaron más de 7.000 estudios. Representa la mirada más extensa hasta ahora de los efectos del cambio climático en los océanos, cuerpos de hielo, paquetes de nieve en las montañas, entre otros.

Los resultados son bastante claros. El reporte de las Naciones Unidas señala que los efectos del cambio climático están amenazando a los océanos y establece una advertencia inmediata. Los ecosistemas marinos, cosechas pesqueras y biodiversidad marina están en riesgo. Los eventos extremos y subida del nivel del mar están amenazando el bienestar de cientos de millones de personas residentes de zonas costeras.

Lo positivo del informe es que da esperanzas. Por eso, ese día se estableció la meta de conservar el 30% del Océano Global al 2030. Una meta ambiciosa pero abordable, que requiere la voluntad de todos. Nos encontramos en un punto de inflexión histórico para la humanidad, en un «tipping-point», como dijo la doctora Jane Lubchenco en el lanzamiento del IPCC. Los esfuerzos y voluntades deben venir desde todos los sectores, público y privado. Hemos evolucionado de pensar que tenemos un océano inmenso e infinito, que nada le puede pasar, a pensar en un océano inmenso, dañado, imposible de arreglar, a un océano dañado pero abordable, posible de reparar y recuperarse. Eso es muy esperanzador.

Fue un honor ver al equipo chileno desplegado en Nueva York, liderando los esfuerzos mundiales. La visión de Chile para esta COP25 es distinta a las otras y el mundo lo reconoce.  Por primera vez se integra con tanta fuerza al sector privado y a la ciudadanía a la discusión. Ahora, todos estos esfuerzos políticos desde arriba «top-down» no significarán de nada si no los conectamos desde abajo, «botom-up», y todos juntos. Y esta COP25 impulsará ese enfoque como nunca. Con una Zona Verde que permitirá, por primera vez, que este encuentro de las partes integre a la ciudadanía activamente.

Tiene todo el sentido. La ciudadanía como nunca pide cambios, para qué decir los jóvenes que están en las calles, no por capricho, sino por convicción. Estamos ante una emergencia climática y una declaración de falla en el sistema actual, sin precedentes.

La filantropía y la sociedad civil están haciendo lo humanamente posible para que, dada toda la evidencia científica, los liderazgos mundiales hagan lo que tienen que hacer: tomar las decisiones correctas y brillar políticamente por aquello. Suena simple, ¿o no?

La ciencia, la tecnología, los grandes emprendimientos y emprendedores nos han mostrado que el camino es difícil, pero absolutamente posible.

¿Que camino tomaremos? No queda otra que iniciar el imperioso proceso social, sistémico, entre la ciencia, el sector público y privado, para entender como armaremos este rompecabezas entre todos.

Parece mucho más riesgoso no hacer nada y negarlo, que al menos intentarlo.

Fuente: LATERCERA